jueves, 8 de marzo de 2012

En cualquier 8 de marzo…

Hoy es 8 de marzo. Todo queda dicho. Día que empezó conmemorando a la mujer trabajadora para llegar a ser el Día Internacional de la Mujer.

Y ¿por qué? Sencillo, muy sencillo…y voy a ser breve por no volver a incidir en lo dicho por activa y por pasiva: diferencias salariales, mejor preparación y menores oportunidades –las cifras hablan por sí solas- peso de la responsabilidad del cuidado de dependientes, dificultad para conciliar vida laboral, familiar y personal, asignación de roles y estereotipos de género, recluida -por tradición- al ámbito privado y dependiente económicamente…¿sigo?... ¿Suena de algo?

Y hoy, como siempre, leo prensa…Las cifras se repiten una y otra vez…Pero lo que me llama poderosamente la atención son comentarios y opiniones de ellos, y también de ellas…
En relación a la publicación de un estudio realizado por la ONG Social Watch en el que se concluye que España es el séptimo país del mundo con mejor índice de equidad de género:

España, séptimo país del mundo con mejor Índice de Equidad de Género

- “[…] Seguimos recortando y manteniendo a gente que no hace nada.”

- “Las feministas de todo el mundo llevan más de cuatro décadas colaborando con el desarrollo de un discurso victimista […]. Son maestras del discurso tramposo.”

- “[…] Equidad degenerada […].”

- “[…] Pensé que iba la noticia de caballos […]” – por aquello de equidad, muy ocurrente….

Leo esto y se me queda un cuerpo…Entiendo que opiniones hay tantas como personas; pero, que hoy en día haya quien todavía aboga por creencias que deberían estar más que desterradas, a mí personalmente me inquieta sobremanera…
Seguiremos, cómo no, en pie y GENERANDO IGUALDAD, le pese a quien le pese…

Feliz día. Y que todos los que vienen sean también… ochos de marzo.

Un saludo,
Una ventana para generar igualdad

viernes, 3 de febrero de 2012

¿Energy versus Divinity? O de cómo aprender a desigualar el género


Poco más se puede añadir…La cuestión está cristalina…Pese a que cierto sector de la población nos empeñamos en trabajar por una igualdad en la que creemos y un soterramiento de concepciones trasnochadas con cierto olor a naftalina basadas en los estereotipos de género, todavía hay quien sigue con el empeño y cerrazón de mantener éstos per secula seculorum...

¿El motivo? Nada nuevo…Interesa por encima de todo que la mujer siga ocupando ese “discreto” segundo plano que por ende es su lugar, a la par que se sigue forjando en ella la imagen de soy “divina” porque es así como debo gustarle -su mayor preocupación, por otra parte… - mientras, la cuota de poder y control sigue centrada en el varón “enérgico y de acción” que marca pautas, gustos y cánones, -porque yo lo valgo-.

¡Bravo Telecinco! El canal diseñado a la medida del hombre es aquel que promociona el deporte, la acción, la aventura (que ya habéis decidido que a nosotras no nos interesa) y ¿déjame ver? ¡cómo no! mujeres espectaculares cargadas de todo el erotismo y sensualidad (y por supuesto sobra decirlo, de ninguna ropa…). En minuto y medio que dura el vídeo promocional que os enlazo ¿cuántas son las escenas en las que aparecen mujeres…pues eso, como mandan los cánones, de atuendo ligerito y haciendo lo que se les da mejor: satisfacer necesidades ajenas?
Vídeo promocional del canal Energy

Por su parte, el canal “divino” ofrece contenidos exclusivos, teóricamente para mí --porque soy una más-, pero con los que ¡casualidad! no me siento nada identificada: series y películas cargadas de exceso de dulce y empalago que echan para atrás, amores románticos basados en mitos de caballeros andantes del siglo XXI, “los secretos de las celebrities” (¿de verdad os interesan?)…
A mitad de la promo se cuela -¡qué arte para lo subliminal!- la imagen de una novia, que nos ayuda a tener presente cuál es nuestro objetivo en la vida…No vaya a ser que un día nos dé por pensar y la liemos…¡¡Ni pensarlo!! Y para eso te cargo la cabeza de realities, telenovelas, teleculebrones y telecotilleos que es lo que nos genera inquietud, nos interesa, lo que nos ilustra y a lo que podemos optar…La cultura es para otros que, ¡¡calma!! tampoco son los destinatarios de Energy; vaya a darles también por pensar y volvamos a liarla…
Vídeo promocional del canal Divinity


Mucho se ha hablado de los estereotipos de género y de la fuerza que los medios de comunicación tienen para su difusión. A través de ellos, simplificamos la realidad, tomando como referencia las características propias de un grupo y llevándolas a la generalidad.

Creo que con estos ejemplos, ya sobran las palabras…

Pongo la televisión y, en este momento, Tele5 se arranca con Mujeres, hombres y viceversa. Uf!! Por hoy ya es demasiado…

Saludos,
Una ventana para generar igualdad

martes, 10 de enero de 2012

De lo que se pensaba sobre la mujer a lo que se piensa…

Estos días de “supuesto descanso” me han brindado la posibilidad no sólo de un reencuentro esperado y ansiado con familia y amistades, sino también del descubrimiento de pequeñas -en lo que al formato se refiere- obras de los años 30 (escondidas en lo alto de la librería de una casa muy antigua) Selección de pensamientos de la editorial Tartessos con títulos como: Lo que se ha dicho de las solteras; Lo que se ha dicho de las viudas; ¿Belleza?, ¿fealdad? Amor; Lo que se ha dicho de las casadas y Lo que no se ha dicho de las mujeres. Del diario íntimo de un hombre mujeriego, de una modista, de un peluquero y de un filósofo. De por sí, más que sugerentes invitaciones a la lectura. ¿No os parece?


Desde el primer momento sentí curiosidad por el mensaje que podrían contener y que, en cierta manera, me ayudarían a concluir si de un tiempo a esta parte -recordemos que las publicaciones son de los años 30- hemos avanzado en lo que a estereotipos y roles atribuidos a las mujeres en la sociedad se refiere…

A vuestro juicio dejo sentencias del tipo…

- “Si a una mujer le importa no sólo el dinero sino también el hombre que lo da, entonces es que ya quiere a éste desinteresadamente”.
¿Y a mí esto de qué me suena? La mujer no concibe el amor si no es como vía para la obtención de un beneficio material. Binomio mujer-dinero…Ya veis que no es nuevo y no deja de estar de plena actualidad…

- “¿Mujeres mentirosas? La mujer no puede mentir, sino a través del oído del hombre. Para que una mujer pueda mentir de veras, siempre le hace falta un hombre tonto que le crea su mentira. Sólo necesita uno: pero, en realidad, ella siempre encuentra dos por lo menos”.
Y ¡claro! Con este panorama y poniéndonoslo tan fácil ¿quién quiere dejar de mentir? Pues eso…La mujer per se, miente más que habla…

- “Cásate con aquella mujer fea. Después ella sólo tendrá una preocupación: demostrarte cuánto agrada a los demás hombres”.
Porque somos así: infieles por naturaleza…

- “[…] Probablemente, nacimos para ser orientadas, para ser dirigidas, y cuando la vida nos obliga a decidir por cuenta propia, hemos de luchar con la íntima suspicacia que inspira el subconsciente de nuestra debilidad”.
¿A qué os recuerda?: No vales nada, sin mí no eres nadie, si no fuera porque estoy aquí, ¿qué harías / vas a hacer sin mí? En fin… Discursos que, a fuerza de ser tan repetidos, desgraciadamente han arraigado con tanta fuerza que nos cuesta sobremanera desmontarlos…

- “En todas las mujeres perdura indefinidamente la huella del primer amor […]. Luego…ellas son – o somos- lo que el primer hombre que cruzó nuestro camino señaló como rumbo al caminar”.
Cualquier valoración está de más…Menos mal que, hoy por hoy, nos estamos demostrando que somos perfectamente capaces de marcarnos nuestro propio paso sin necesidad de un guía 24 horas…

Y así Voltaire se quedará con ganas de repetirnos aquello de “necesitada de un amo, la mujer joven se somete a un amante, y la vieja a un confesor” o Byron eso de “las muchachas debieran ser amaestradas en los quehaceres de su casa, se las debería alimentar y vestir bien, pero no mezclarlas en sociedad. Deberían estar instruidas en religión, pero ignorar la poesía y la política; no leer sino libros devotos y de cocina. Para lograr un marido tienen bastante”.

Y aunque esto suena a discurso desfasado, trasnochado y más que superado… ¿de verdad creéis que es así? Leed prensa, escuchad comentarios, ved los programas de televisión, oíd las letras de las canciones…el fondo que nos rodea…y me temo que llegaremos a la misma conclusión: en la actualidad, en pleno siglo XXI, recién iniciado el 2012 se mantienen y se repiten patrones conductuales que deberían estar más que superados; sin embargo, no es así y a las pruebas me remito…

Saludos,
Una ventana para generar igualdad

domingo, 11 de diciembre de 2011

La RAE y el masculino genérico

Al hilo de esta noticia publicada en el ABC del día 6 de diciembre en su edición de Sevilla, Máster de género y "génera", quisiera manifestar que no comparto en absoluto la línea que sigue la redacción de este artículo. Soy correctora de ortotipografía y estilo y, al mismo tiempo, especialista en temas de igualdad y género, ¿acaso ambas ocupaciones son incompatibles?

¿Por qué se crea tanta alarma cuando hablamos de renovar y adaptar la lengua y nos aferramos a la idea de que si lo dice la RAE, bien dicho está? Faltaría más, una institución “avalada por tres siglos de magisterio”…Quizás, precisamente por eso, convendría revisar ciertas normas de vez en cuando, que la lengua, al igual que los tiempos, son susceptibles de cambios, ¿o alguien se atreve a decir que no?

La lectura no debe quedarse sólo en si tenemos que decir y/o escribir jueces o juezas, médicos o médicas y miembros o miembras… porque ésa es, sin duda, una lectura superficial. El lenguaje es un potente medio de difusión de ideas que requiere replantearse sus usos tanto en procesos educativos como de comunicación y máxime en una sociedad caracterizada por una estructura marcada por las desigualdades y discriminación por cuestión de género.
Como al señor Antonio R. Vega no le gusta el término “invisibilizar” aludiendo que el DRAE no lo recoge -sí, como tantos otros términos que por el uso y el abuso han tenido que ser admitidos finalmente ¿o no? Un ejemplo más de que la lengua se renueva con el paso del tiempo…- no le diré que el pretendido masculino genérico invisibiliza a las mujeres, pero sí le diré que lo que no se nombra, deja de existir y por tanto desaparece; algo que hoy por hoy choca de frente con la realidad en la que vivimos y crecemos, una realidad conformada por hombres y mujeres les guste o no.

En este punto, traigo aquí un artículo Las otras funciones del masculino cuya lectura no puede ser más ilustrativa al respecto: Donde dice... (Páginas de 11 a 13)
Su autora es Mercedes Bengoechea -Filóloga, decana de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Alcalá e integrante de NOMBRA (Comisión Asesora sobre Lenguaje del Instituto de la Mujer)

Saludos,
Una ventana para generar igualdad

domingo, 27 de noviembre de 2011

En el Día Internacional contra la violencia de género, carta abierta a una de demasiadas víctimas…

Hoy por ser el día; pero hoy, como ayer, como siempre, pienso en ti porque necesito creer que hoy, por ser el día, pero desde hoy, no como ayer, no como siempre, empezarás a vivir.

Quisiera comenzar pidiéndote disculpas; lamento no ser capaz de proyectar en mí todo el sufrimiento que durante años has acumulado para llegar así a entenderte. Porque no es lo mismo cuando el dolor se vive desde el otro lado de la barrera.
Cada temblor, cada miedo, cada moratón que intentas disimular me pellizca el corazón; sin duda, un dolor en pañales. El tuyo ha arraigado y es tan parte de ti que cuando no lo sientes te asustas, porque es entonces cuando no te reconoces. Aunque… ¿acaso recuerdas la última vez que fuiste tú misma?

Soportas la carga de cada día sin ilusiones, retos, ni esperanzas porque te sientes nadie. Te han hecho creer que nada eres y aún así sigues en pie.

Admiro tu fuerza y tu entereza. Yo me derrumbo ante la primera adversidad, hago de todo un mundo y tú, aunque rota por dentro, luchas constantemente por sobrevivir. Porque no quieres irte, porque lo que ayer veías en el espejo al mirarte te gustaba y sueñas con reencontrarlo; porque lo echas de menos, porque te echas de menos.

“¿En qué me he convertido?”- repites constantemente con una cadencia agónica que muerde en el costado… ¡No! ¿En qué te ha convertido aquel en el que depositaste tu confianza, tus sueños y tus planes de futuro? Porque cuando el amor que diste volvió a ti en forma de bofetada, empujón, puñetazo o insulto, dejaste de ser tú y te convertiste en la sombra de lo que eras.

Me duele cada golpe, cada mordisco, cada patada, cada mechón de pelo arrancado como si fuera mío. Me duele cada insulto, cada mirada de reproche, amenaza y extrema tensión, como si la viviera yo. Y todo ello pese a lo complicado que me resulta imaginar cuánto te dolerá el corazón.
Un corazón para el que no tengo repuesto, pero sí puntos de sutura que ayudan a frenar el desgarro.

Y en ese papel de costurera me encuentro yo, entre tantos y tantas profesionales, tendiéndote una mano que temes estrechar, demasiadas decepciones te han hecho perder la confianza en todo lo que te rodea ¿Quién no lo entiende?

Sufres sola, pero no luches sola porque no lo estás. Todavía hay personas que se levantan cada día con una meta por objetivo: apoyarte y ayudarte a bien vivir. A veces lo logramos; otras nos quedamos atrás, pero no cesamos en el empeño… No seas tú la que te rindas. ¿Acaso no merece la pena intentarlo?

El dolor es tuyo, pero al compartirlo lo has hecho también nuestro.
En esto no estás sola. Nos tienes y te tenemos.
No lo olvides. Por y para siempre…


Saludos,
Una ventana para generar igualdad

miércoles, 16 de noviembre de 2011

El juguete… ¿nace o se hace –más bien hacemos- sexista?

Qué duda cabe que a estas alturas del calendario nos acercamos vertiginosamente hacia fechas que, lo queramos o no, provocan sentimientos encontrados: hay quien las disfruta por lo entrañables, y hay quien está deseando que pasen tan rápido como llegaron; lo de siempre, sobre gustos no hay nada escrito.

Sea como fuere, lo que sí está claro es que, nos guste o no, son días de consumo feroz, incrementado a la enésima potencia.
A todas horas y en todos los medios se nos bombardea con continuos mensajes con el preclaro objetivo de generarnos necesidades inconscientemente… y lo consiguen, ¡vaya si lo hacen!

Y en este contexto de consumo voraz y enfervorecido ¿cómo obviar las campañas de juguetes dirigidas a l@s más pequeñ@s de la casa? En este punto, propongo un ejercicio basado en la autorreflexión: quienes tenemos y debemos asumir la responsabilidad de su educación ¿en algún momento nos hemos parado a analizar los mensajes que les estamos transmitiendo?, ¿somos capaces de leer entre líneas con mirada crítica y gafas de aumento? Si no es así, estaría bien que nos lo empezáramos a plantear... Es muy peligroso limitarnos a echar balones fuera reduciendo las responsabilidades a l@s publicistas cuando en este asunto concreto todos y todas somos corresponsables directos.

La sociedad en conjunto se muestra orgullosa de los avances y logros que se han ido conquistando con el paso de los años y, desde luego, no voy a ser yo la que lo niegue; por supuesto que se han dado pasos hacia adelante, pero no me negaréis que a día de hoy ciertos mensajes disfrazados de juguetes conservan un regusto a rancio y naftalina que echan para atrás...

Si en la década de los 40-50 los juegos en los que se educaban a niños y niñas (por separado siempre) eran fiel reflejo del articulado de la Sección Femenina, y para muestra un botón:


De obligado cumplimiento será reconocer que más bien poco hemos avanzado si ojeamos un catálogo de los que por estas fechas envían las grandes superficies. Más de 200 páginas cargadas de mensajes subliminales que por reiterativos rozan el hastío.

Nos rasgamos las vestiduras cuando leemos cosas como:

“Ten preparada una comida deliciosa para cuando él regrese del trabajo. Especialmente, su plato favorito. Ofrécete a quitarle los zapatos. […].
Prepárate: retoca tu maquillaje, coloca una cinta en tu cabello. Hazte un poco más interesante para él. Su duro día de trabajo quizá necesite de un poco de ánimo, y uno de tus deberes es proporcionárselo.
Durante los días más fríos deberías preparar y encender un fuego en la chimenea para que él se relaje. Después de todo, preocuparse por su comodidad te proporcionará una satisfacción personal inmensa”.
(Fragmentos extraídos de la Economía doméstica para bachillerato y magisterio de la Sección Femenina, 1958).

Y ¿no nos llama la atención la constante dualidad niño-niña que inunda estas publicaciones? Porque a mí me incomoda sobremanera que a una niña por sistema haya que venderle un mundo rosa (es que no hay variedad en la gama cromática, ¡fíjese usted!) y, por ende, al niño uno azul (sí, como el del príncipe de los cuentos) y da lo mismo que estemos hablando de motos, triciclos, bicicletas, coches o patines… De vez en cuando en un alarde de creatividad y osadía fabricantes sacan a la venta un juguete en amarillo o verde… ¡parece mentira!… A ver ahora cómo saber a quién se lo tengo que regalar… Es que mira que les gusta complicarlo todo…

Tanto se ha escrito y denunciado públicamente este asunto que en lugar de replantearnos el contenido de los mensajes por aquello del “vale más una imagen que mil palabras”, hemos tomado el camino del medio y con el fin de evitar el sexismo en la publicidad se ha optado por hacer desaparecer a las personas, así no hay polémica alguna.
Conclusión: neutralidad= ¿ocultación? Otro ejercicio que ejemplifica lo dicho: comparad los catálogos de juguetes de hace años con los actuales… fijaros en cómo se ha reducido de una manera más que abrumadora el número de fotografías de niños y niñas jugando… Ya no pueden “provocar” las imágenes de niñas cocinando y/o planchando y niños jugando a ser superhéroes, banqueros, ingenieros o militares, sencillamente porque no aparecen, pero ¿significa eso que nuestra mentalidad ha cambiado? O ¿es un simple maquillaje a lo políticamente correcto? Que digo yo ¿es que niños y niñas no pueden jugar juntos? Sin duda, NO, si no les enseñamos que pueden y, de hecho, deben hacerlo.
Y la ocultación de una realidad en la que convivimos hombres y mujeres no creo que sea un buen comienzo, máxime si tenemos en cuenta que jugando es como en la infancia se adquieren conocimientos de todo lo que nos rodea.

Bien, pongamos que juegan juntos… Ahora toca entrar en el tema de los roles.

Curiosa esta imagen de los años 50 en que los niños jugaban a ser soldaditos y las niñas les acompañaban vestidas de enfermeras: ellas siempre al cuidado… Porque así debe ser ¿no? Y cuando no están al cuidado, su anhelo se traduce en ser madres, princesitas, top model o maquilladoras…

¿De verdad hemos cambiado tanto?

Sigo leyendo el catálogo y me asombra (es triste, pero es así) encontrar una imagen como ésta:

Sí, sí, un niño…¡jugando a las cocinitas! Si tenemos en cuenta que en esa página aparecen seis distintas: dos de ellas regentadas por niñas, sólo una compartida (la de la foto) y las restantes “neutrales”… En fin, todavía nos queda bastante por hacer, pero es un comienzo.

Otro pequeño avance, parece que vamos entendiendo que niños/as pueden jugar juntos… aunque la dirección y, en este caso, el volante lo lleven ellos… Por más que he buscado…la inversión de roles se apunta, pero no despunta.

Queda un largo camino por recorrer para conseguir erradicar el sexismo de unos roles atribuidos históricamente y de los que aun nos cuesta desprendernos. En esta iniciativa, tod@s debemos llevar la voz cantante (y no sólo nosotras la sartén por el mango) y abrir bien los ojos ante los mensajes que día a día recibimos e interiorizamos de manera inconsciente (en otra ocasión hablaremos de la publicidad para adultos, donde hay mucha tela que cortar).

Mantener una mirada crítica, es lo que nos ayuda a crecer. Ya lo dijo Pitágoras: “Educad a los niños y no será necesario castigar a los hombres”.
Pitágoras y el masculino genérico… Por lo menos, hoy somos capaces de detectarlo; sin duda, algo hemos avanzado.

Saludos,
Una ventana para generar igualdad